No se sabe a ciencia cierta si realmente los arcos de la fachada norte de la mezquita, estuvieron alguna vez abiertos y dando continuidad con el patio de los naranjos. Es Ambrosio de Morales el primero en dar por válido este asunto a mediados del XVI. Aunque parece que las crónicas árabes sobre el edificio así lo aseguran. Lo cierto es que la imagen es tan poética y monumental, que desde tiempos antiguos, muchos han intentado defender los vanos que aun no ocupan capillas, para poder despejarlos hacia el Patio de los Naranjos.

Esto ha dado como resultado una curiosa batalla de vidrieras, precisamente en una ciudad donde, por su cronología e historia, la vidriera monumental, y casi todo el Gótico, paso de largo y sólo renació este bello arte en las postrimerías del siglo XIX. Doblemente curiosa esta carencia, si tenemos en cuenta que quizás Córdoba fuera la primera ciudad europea que lució vidrieras en sus ventanas. Aunque no nos haya llegado ninguna muestra de este arte, las construcciones Omeyas estaban ricamente adornadas de vidrieras de colores, con armazones no de plomo, sino de yeso, madera o incluso mármol. Es sabido que el auge de la vidriera gótica en Europa, nace de la inspiración de estas vidrieras armadas en madera o yeso que llegan y brillan en Bizancio.

Veamos gráficamente esta curiosa evolución de las vidrieras de la Mezquita de Córdoba, que por cuestiones de actualidad, andan de nuevo en boca de todos los cordobeses, y en espera de ver cual será el siguiente paso.

Hacía 1870. Estos resetones incompletos son el primer intento de despejar los arcos del muro norte, y esta fotografía publicada en un viejo periódico, el único testimonio que queda de ellas. Rivalizan en antigüedad con las instaladas en 1878 en el Salón Liceo del Círculo de la Amistad, se sabe que fueron puestas sobre 1870 por orden del Obispo Alburquerque, y fueron colocadas en los seis arcos que entonces estaban libres de capillas adosadas. A saber: el 1, el 3, y del 15 al 18. Hoy sobreviven aun dos de ellos, el 1 y el 3. El primero está un tanto oculto de la vista de los visitantes, y el 3, aun con poco mérito, se ha convertido en un icono gráfico del que se pueden hasta encontrar souvenires en las calles aledañas.

1916. Es Narciso Sentenach el que en 1901 y en un artículo en el "Boletín de la Sociedad Española de Excursiones", denuncia el, a su entender, horroroso aspecto de esas vulgares vidrieras que tanto afean el muro norte. No cae en saco roto su petición y Velázquez Bosco, que unos años después será el responsable de la gran restauración del templo las eliminará cuando rebaja el suelo del patio 50 cm que estaba recrecido tapando las basas de las columnas.. Arriba puedes ver la planta y alzado del proyecto realizado por Velázquez Bosco en 1916 y que nunca se llevó a cabo.

1916-1946. Como Velázquez Bosco no llegó a instalar las vidrieras proyectadas, quizás por falta de presupuesto, los vanos se cerraron provisionalmente, unos con listones de madera y otros tabicados con ladrillo. Y así quedaron hasta la siguiente acometida en 1946. 30 años de provisionalidad que confío no se vuelvan a repetir.


1946. La actividad profesional del arquitecto Félix Hernández (1889-1975) estuvo dedicada en buena parte a las investigaciones arqueológicas en los edificios más notables de la cultura islámica. En sus trabajos en la Mezquita, también planteó la relación que debía existir entre la sala de oración (Haram) y el patio (Sahn). De la misma forma que hiciera Velázquez Bosco, Hernández buscó la recuperación de la iluminación natural original de la sala a través de los arcos que conformaban la fachada al patio y que no contaban con capillas adosadas. Para tal fin, incluyó la ejecución de una cristalera como cierre de una de las naves a fin de devolver esa iluminación originaria. Esta cristalera debía contar con un trazado geométrico de carácter primario sin ninguna influencia musulmana en la composición. Diseña una cristalera sin ninguna pretensión de estilo y realizada en latón y no en plomo. Este tipo de cristaleras que se usaron mucho en la ciudad para cerrar a las inclemencias del clima grandes patios de galerías de arcos. En concreto, propuso un armazón en forma de cuadrícula, en línea con lo anteriormente proyectado por Velázquez Bosco, aunque en este caso no hubiera ningún segmento curvo. Los cuadros resultantes se completaron con vidrios de aguas con una lacería geométrica. El agotamiento del presupuesto de este primer proyecto hizo que no se ejecutara nada más que una en el arco 16.

 

La vidriera-celosía de Rafael de La Hoz vista desde el interior del templo.

1972. En ese año se desmonta la vidriera de Hernández, cuya fragilidad había resistido mal el paso del tiempo, para incluir entre los arcos 15 al 18 cuatro bellas celosías de madera de cedro rojo y dallas gruesas de vidrio soplado. A la vista de la ya instalada anteriormente, a de La Hoz le preocupaba que la apertura de los cuatro vanos, produjera un exceso de luz que combinara mal con la penumbra ambiental del bosque de columnas, por lo que opta por una lacería de madera de nervios muy gruesos que filtren y disminuyan el caudal de luz que recibiría el templo. Ahora por fin, se pueden ejecutar las cuatro vidrieras que ni Velázquez Bosco ni Félix Hernández pudieron hacer.

 

Aspecto actual del arco 16.

2016. Después de una agria pugna entre familiares de Rafael de La Hoz y el Cabildo, estos consiguen desmontar una de las celosías del arquitecto, para abrir una puerta más en la Mezquita por la que puedan entrar los pasos en Semana Santa. A fecha de hoy se desconoce que tipo de cerramiento vendrá a sumar en esta ya larga historia de las vidrieras trashumantes, ya que de momento está aplazada por un año su instalación, entre los dimes y diretes de los protagonistas de este culebrón que tanta tinta ha derramado ya.

NOTA: 19 arcos que corresponden a las 19 naves del templo, dan al muro norte, el que linda con el Patio de los Naranjos. Se empieza a contar de este a oeste.

Textos: Luis Calvo.


 

facebook
Ic Istagr
Ic whatsapp

Condiciones de venta · Hotel 2** Ciudad Nº Registro H/CO/00731·  Mapa web/ Site map